¿Sabes que puedes prepararte cubitos de hielo de cualquier cosa? Y cuando decimos de cualquier cosa nos referimos a que los únicos límites los pone tu imaginación. ¿Algunos ejemplos?
De café. ¿Te pirras por un buen café con hielo incluso en invierno? No lo dudes: prepárate tus cubitos de café y disfruta con la explosión de sabor.
De té. O cualquier infusión que te guste. Verás qué exitazo.
De zumo. Asegúrate de colarlo bien para que no queden restos de pulpa. ¿Que tienes en casa unas frutas a punto de pasarse y no te da tiempo a comerlas? ¡Pues cubitos y andando!
De flores. Introduce florecillas, desde capullos de rosa a flores de azahar, en tus cubitos de hielo elaborados con agua. ¡Son una monada!
Con menta. Si colocas dentro del cubito unas hojas enteras de menta, te quedarán unos mojitos de escándalo. También puedes poner albahaca (maravillosa en algunos cócteles), lavanda, cáscaras de cítricos… ¡En materia de cubitos, todo vale!